Rutas de Cerro Negro

LAS RUTAS DE CERRO NEGRO

Rutas en Cerro Negro, todas sin repetición hasta la fecha.

Pese a su cercanía a la ciudad de Ibague, y a estar sobre la Ruta Normal a la cima del Nevado del Tolima, Cerro Negro ha visto pocos escaladores en sus paredes. Hasta la fecha solo existen tres registros de aperturas:

LA RUTA A CERRO NEGRO

Tambien conocida como Ruta Normal, se ubica en el flanco suroeste del espolón. Abierta por David Bejarano “Truman” y Fernando Aya “Chute” † en 1987.

DULIMA EN LAS ROCAS

En el crux de Dulima en las Rocas.

De dificultad propuesta en 5.8/5.10a y localizada en en flanco sur. Abierta por Ricardo Lopez y el autor de este blog en 2009, despues de un intento fallido en 2003, también por el autor  y Andres Henao.

Click aquí para saber más sobre “Dulima en las Rocas”

SARCOPHAGUS

En el crux de Sarcophagus.

También ubicada en el flanco sur, de dificultad 5.9/A1. Abierta por Julio Bermudez, Felipe Caro y Luis Pardo en 2016.

Click aquí para saber más sobre “Sarcophagus (Revista La Piola)”

GALERIA

Algunas imágenes de las aperturas:




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CERRO NEGRO: DULIMA EN LAS ROCAS

Pese ser el espolón más pequeño del Nevado del Tolima, Cerro negro no se queda atrás en exigencia. Este llamativo pulgar de roca al límite de los 5000 m justifica por si mismo su ascenso. “Dulima en las Rocas” es una corta pero retadora linea tradicional en su flanco sur que espera pacientemente quienes se aventuren a escalarla.

Los numeros en la imagen corresponden a puntos de referencia indicados en la descripcion de la ruta.

Despues de un intento fallido en 2006 con una escapada a media pared, en una bonita mañana de Diciembre de 2009 finalmente, logramos -Ricardo Lopez y yo- cumplir un sueño que habiamos acariciado por mucho tiempo: una nueva ruta en la cara sur de Cerro Negro.

GENERAL

  • Tipo: Escalada en Roca
  • Altura: 5.000 m (Base de la ruta)
  • Longitud: 70 m
  • Ruta: 2-3 horas (Base-Top)
  • Salida: Juntas
  • Aproximación: 3 dias
  • Tiempo total: 7-8 dias
  • Temporada: Diciembre-Enero / Julio-Agosto

CALIDAD DE LA ROCA

Dando claridad a las versiones que circulan sobre la calidad de la roca en Cerro Negro, esta puede describirse como “fracturada” -especialmente en la base- más no como “descompuesta” y es perfectamente escalable.

En general, la adherencia de la roca es buena. Superada la mitad de la vía, la roca es mas compacta y segura.

DIFICULTAD

Bajo condiciones de verano, buena visibilidad, roca seca y con botas de montaña se proponen 5.8 para el primer largo y 5.10a para el segundo (Escala Americana).

APROXIMACIÓN

Originalmente la aproximación por la ruta Normal Sur desde la Finca El silencio tomaba solo 2 días. Después de su absurda prohibición por parte de los sabios de la prevención del gobierno de Ibagué, la única opción viable -y que duplica el tiempo de aproximación- es el sendero que parte del Caserío de Juntas por el Cañón de Las Perlas hacia el Alto de las Nieves, El Vergel, La Meseta, y de allí al sendero que une el Termal de Cañón con el Campamento 4000 m en la cara sur del Nevado.

El Campamento de 4000 m es usualmente el último con provisión de agua. De alli debe portearse siguiendo la Ruta Normal Sur hasta el Campo Latas, el mas cercano a Cerro Negro a 4600 m.

Luego se asciende siguiendo el curso de la Quebrada La Siberia -La Canaleta- directo a la base del espolón. Este trayecto es facil pero hay que estar atento al desprendimiento de rocas desde la parte alta de Cerro Negro.

LA RUTA

En la base del espolón, una corta pared rocosa que se supera con sencillos movimientos de boulder, seguida de una facil pendiente (1) llevan al inicio de la ruta justo bajo la vertical de los caracteristicos diedros de Cerro Negro (2).

Vista desde la entrada de la ruta. Arriba los diedros de Cerro Negro.

La escalada requiere dos largos de unos 30-35 m. El primero va por roca fracturada en la que no son raros los bloques sueltos. Por ello, aunque es fácil encontrar emplazamiento para los seguros es buena idea no confiar demasiado en su solidez.

Al final del primer tercio de la pared hay un viejo clavo (3), usado como escape en el intento fallido de 2003. Esta es una reliquia que no debe retirarse ni usarse como seguro de progresión.

Clavo de 2003: hoy una reliquia que no debe usarse.

Click aquí para saber más sobre las otras rutas en Cerro Negro

A medida que se avanza, la roca va mejorando y con ella la calidad de los seguros. Justo antes de los diedros hay un pequeño nicho (4) protegido de la caída de rocas en el que cabe una persona algo cómoda y se puede construir una reunión; aunque tiene la desventaja de no ofrecer una visual directa al resto de la ruta.

Con Ricardo Lopez en el nicho, 2009. Si. Lo hicimos en Jeans; eran otras épocas.

El segundo largo inicia por roca muy franca y que contiene el crux de la ruta: una fisura de unos 20 m (5) que exige seguros de tallas medianas y un bávaro muy fuerte antes de finalizar en un delicado traverso (6) hacia la derecha, corto pero muy expuesto y mal asegurado. Desde allí, una corta zona de bloque fáciles (7) conecta con la cima.

En el crux de la ruta.

DESCENSO

La mejor opción es un rappel de dos etapas.  También se puede bajar caminando por hacia la arista que une la cima del espolón con el cono volcánico del nevado con el espolón, y luego por la canaleta, hasta el Campo Latas.

Dos rapeles son suficientes para regresar a la base de la ruta.

MATERIAL ESPECIFICO

  • Cuerda dinámica (minimo 60 m)
  • 2-4 friends medianos/grandes
  • 10-12 Nuts (grandes)
  • 12-15 juegos de cinta
  • 10-12 Mosquetones de seguridad
  • Cordino (anclajes de rappel)

RECOMENDACIONES

  • Escalar la vía limpiamente: usar protecciones móviles, no instalar seguros nuevos.
  • La hora de salida recomendada desde el Campo Latas es las 3:00 am. Aunque como no es necesario controlar condiciones de glaciar se puede ser flexible. Debe recordarse que la caída de rocas hará la ruta más peligrosa a medida que aumenta la temperatura. Esto no debe tomarse a la ligera:  también debe protegerse el material que se deje en la base de la vía, así como estar atentos durante el descenso.
  • No siempre hay agua en el Campamento 4000 m. En temporada seca ha sido necesario descender hasta La Cueva, incluso más para hallarla. En todo caso debe portear hasta el Campo Latas. El agua de  La Siberia no es potable.
  • Regrese toda la basura (suya y de otros) tanto la ruta, como su aproximación se encuentran en perfecto estado y deben conservarse así.

GALERIA

Algunos detalles de la apertura y mas informacion de la ruta.




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Cerro Negro

HUMBERTO CAÑON: PROHIBIDO OLVIDAR

Que rápido pasa el tiempo. 

El vacío que dejó la partida de Humberto sigue igual o peor, porque hasta hoy nada ha ocurrido y como vaticiné hace 9 años, nada vá a ocurrir. Para la justicia colombiana este humilde hombre solo fue un insignificante campesino más, un ermitaño del páramo, una cifra. 

UN RINCON UNICO EN EL NEVADO DEL TOLIMA

Supe de Humberto Cañón por recomendación de Jairo Gaspar, viejo compañero de montaña quien había llegado por primera vez a su casa una fría noche de 1996. Jairo, que venía desde el caserío de Juntas le explicó que estaba allí porque quería conocer el nevado. 

Y naturalmente Humberto, un campesino del páramo que no sabía aún mucho de montañistas ni de turismo, no comió cuento. Con desconfianza le permitió quedarse, pero no allí, sino en a la orilla de la quebrada, a unos 100 m de su casa. 

Al día siguiente, luego del baño en la piscina termal, los recelos quedaron atrás y Jairo se despidió prometiendo volver, lo que cumpliría varias veces en los años siguientes.

MI PRIMER ENCUENTRO CON HUMBERTO

Su casa, casa de todos. (Foto El Autor)

La historia de este encuentro y de este curioso lugar de aguas calientes y su  solitario custodio fueron suficiente motivo para preparar mi viaje. 

Llegué a su casa una tarde cualquiera de ese mismo año. 

Poco después de asomar al alto que domina la planicie en la que estába su casa, noté una figura que asomaba de la habitación principal y se dirigía a un anexo, de donde una columna de humo empezó a elevarse hacia el cielo; con los años conocería el significado ese humo: sopa de col con papa y agua de panela con menta, la tradicional bienvenida para todo el que llegaba a su casa. Una cocina siempre tibia, refugio de muchas tertulias, de muchos sueños.

Nunca sabré el motivo, pero ese día Humberto no me envió a la quebrada. Esa noche, después de una animada y larga charla me invitó a acampar en el que se convertiría no solo en el campo base de mis ascensos al nororiente del nevado, si no en la casa de quien pronto llegaría a querer y a respetar como un amigo.

DUELEN LOS RECUERDOS

La noche previa a mi primer intento al Espolón del Placer en 2006 Humberto me advirtió que de no regresar en la tarde, partiría a bajarme de donde estuviera. Su expresión me convenció de que su intención era real. No sería la primera vez que rescataba de su montaña a algún asorochado o encontraba algún perdido. Pero esta vez sería más arriba y más difícil.

“Ya tengo los crampones” me dijo muy serio.

Pero no fue necesario. Regrese molido del espolón directo a su cocina. Humberto estaba preparado: de un oscuro rincón apareció quizá la cena más especial que alguna vez me ofreció: carne seca, trucha, arroz, queso campesino y una botella de vino. 

Brindamos por una escalada que para él también tenía valor y el vino se convirtió en aguardiente.

Al día siguiente desperté por los gritos de Humberto a eso de las 5 de la mañana.

“Hermano salga, salga rápido que está nevando…!”

Me costó salir del calor de mi sleeping a vivir uno de los momentos más significativos en mis correrías por el nevado del Tolima.

“El nevado está feliz por el espolón… si ve..?

Fue una de las nevadas más fuertes que recordaba Humberto y que no se repetiría hasta 10 años después. Ocasionalmente durante el verano las heladas congelaban el rocío sobre el suelo, pero aquello era diferente: una verdadera nevada a 3.800 m: estalactitas de hielo colgaban de las canales en las tejas de zinc del techo de la cocina; y las piscinas usualmente calientes incluso durante las heladas, estaban frías.

Observamos la nevada -agua de panela en mano- y visiblemente preocupado me habló de un reciente incendio causado por sus vecinos para abrir espacio al ganado. Le dolía ver su montaña arder, le dolía ver convertido el verde paramuno moteado por el negro de los frailejones carbonizados.

A mi regreso pasaría por el lugar de la quema y vería con tristeza como la nieve de aquella rara nevada formaba pequeños riachuelos negros y como pese al fuego algunos frailejones chamuscados aún se mantenían en pie, como seres de cuento de terror en los filos de la montaña.

HUMBERTO ERA MI AMIGO

El Recuerdo y el alma no mueren,

Lo fue desde ese primer día de 1996, lo fue durante eternas tertulias -cafe o aguardiente en mano- sobre todos los temas imaginables: la vida, el nevado, sus planes para el termal, la escalada y hasta  la situación mundial, de la que sorprendentemente siempre estaba informado. 

Lo fue en cada atención, en cada plato de sopa, en cada agua de panela que preparó y nos llevó con humildad hasta su artesanal jacuzzi. 

Lo fue, porque su casa nunca tuvo puertas, porque compartimos desde tardes simples recogiendo leña, limpiando las piscinas y viendo “El hombre nuclear” a blanco y negro en su pequeño televisor solar; hasta tardes técnicas discutiendo de rutas, glaciares, haciendo nudos y tejiendo sueños.

Fui amigo de Humberto, el ser humano y sensible -pese a su aparente rudeza- y también compartimos momentos bajos. 

LOS DIAS OSCUROS

Recuerdo con especial tristeza la trágica pérdida de nuestro amigo Jairo Triana. Humberto había bajado a Ibagué para asistir a una misa en honor a su madre y Jairo había subido a cuidar de su casa, en un gesto de amistad que se convertiría en una cita con su muerte a manos de un ejército que bajo un régimen que premiaba por cada “baja”, disparaba antes de preguntar.

Tiempo después, juntos recreamos la tragedia guiados por las marcas de las balas en el suelo donde hoy muchos caminantes que no conocen la historia, levantan sus carpas. 

Veo a Humberto en la puerta de su casa: en una mano un gastado cubre carpas y en la otra un guante y unas llaves. Las mira con intensidad, tratando de entender lo sucedido.

Pasan eternos segundos.

Esto es de Jairo, lo único que no se llevaron. Él me estaba reemplazando ese día…”

Su voz se quiebra, sigue el silencio. Se repone en un segundo.

-“Quiere otra aguapanelita manito?”

Sólo muere quien es olvidado…

EL FINAL

Recibí la noticia de su muerte mientras viajaba con el equipo del documental “La eEra del Deshielo” hacia la Cordillera Blanca del Perú. Había hablado con él  en el Hospital Federico Lleras de Ibagué después del primer atentado y ante su firme intención de regresar al termal, le expresé mi temor por su vida.

Adolorido en su camilla, solo sonrió. Le insistí en que se refugiara en Ibague por un tiempo, pero en mi interior sabía que aquello era perdido. Humberto pertenecía a su montaña.

No estuve en su funeral. Me tomó seis meses reunir el valor para regresar al termal. La tarde del 28 de agosto de 2011 llegué al alto alto que domina la planicie en la que estába su casa, pero nadie asomó de la habitacion. Nadie corrió a la cocina, ni la columna de humo se alzó al cielo.

Nueve años después, revivo lo que sentí ese día. Bajé hasta la casa a encontrarme con el significado de su muerte y la profunda herida que causaba su ausencia.  Ese día descubrí que la montaña había cambiado para siempre: no habrian mas tertulias, no mas risas, ni mas agua de panela. Nunca iríamos a “la Kraus” como alguna vez lo planeamos.

He pasado algunas veces más por allí. Visité en su momento a Andrés y a Claudia y tiempo después a Don Gerardo. Y descubrí que que no es importante quien esté allí. Ahuyentada la ira e instalada la aceptación, vi que su legado no está en esas piscinas allá en la montaña; si no en las personas que nos negamos a olvidar. 

No habrá otro Humberto, es verdad, pero al menos tuve -tuvimos muchos- la fortuna de conocerle.

Y estoy agradecido por ello.

CONSTRUYENDO EL RECUERDO ENTRE TODOS

La siguiente galeria contiene algunas imagenes adicionales relacionadas con Humberto y su termal.

Si le conociste y deseas incluir tus imagenes en ella, puedes enviarlas -con una corta descripción- a uno de los siguientes correos:

  • admin@rutadirecta.info
  • ing.henrygarcia@gmail.com

Naturalmente, los creditos seran reconocidos. Este será un homenaje colectivo a la memoria de Humberto que no se perderá facilmente, como ocurre con las imagenes que se comparten en las redes sociales.

VINCULOS RECOMENDADOS

Noticia del asesinato (Ecos del Combeima)
Semblanza de Humberto (Periferia Prensa
Homenaje (Fundacion Senderos y memoria)
Video: Humberto habla de conservación (Compañeros Montañeros, Fb)

AGRADECIMIENTOS

  • A Carolina Cruz Vallejo por su fotografia de Humberto, incluida en el collage del encabezado de este post.



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Humberto Cañon

E. KRAUS Y SU EXCURSIÓN AL COCUY DE 1938

La revista PAN, publicada entre 1935 y 1940 publico en total 4 relatos de los ascensos de Erwin Kraus a los Andes Colombianos. En este post revivimos su “Excursión al Cocuy” del ejemplar No. 22 de Julio de 1938.

UN POCO DE HISTORIA

Hacia inicios de los años 30 Erwin Kraus distribuía su tiempo entre el aprendizaje de la orfebrería y pintura en Suiza, y los ascensos de los macizos alpinos. La escalada de las paredes más difíciles de los Alpes había adquirido una oscura dimensión política que avivaba el nacionalismo de los países que se encaminaban hacia la Segunda Guerra Mundial. Mientras Kraus escalaba en las Dolomitas y el Mont Blanc, orgullosos equipos Alemanes vencian las icónicas caras nortes del Cervino y las Grandes Jorasses.

Agobiado por el oscuro curso que tomaban los eventos en Europa, en 1935 regresa a Colombia, donde el creciente conflicto en el viejo continente se percibe aún lejano. A su llegada, contaba con solo 24 años. Un escalador joven y virtualmente solo en un país relativamente tranquilo y pleno en picos vírgenes a la espera de ser escalados eran condiciones más que ideales.

Su primer ascenso ocurre en 1937, al páramo de Sumapaz. Su objetivo: el Cerro Nevado, un pico del que apenas existía mención y donde descubrió que de nevado, solo quedaba el nombre.

En 1938 la tensión en Europa va en aumento. Hacia la primera semanas de Marzo Austria es anexionada al III Reich convirtiéndose en la primera víctima del expansionismo Alemán. Por los mismos días, Kraus inicia su segunda exploración esta vez acompañado por el señor Antonio Lampl en la Sierra Nevada del Cocuy. 

Aquella aventura, que inició en el pueblo de Soatá, a unos 100 km del pueblo Cocuy -el mas popular punto inicio de los ascensos modernos- fue premiada con la  primera cima del Pico Pulpito -actualmente conocido como Pan de azúcar-. esto ocurria a menos de 4 meses de que el último problema de los Alpes, la cara norte del Eiger, fuera finalmente resuelto.

Año y medio después, el ejército Nazi invade Polonia. Europa se ve irremediablemente arrastrada a un conflicto que escalaría hasta convertirse en una confrontación Mundial. 

Colombia no declara la guerra a Alemania hasta 1943, después del hundimiento de tres goletas en el mar Caribe por parte de submarinos Nazis. Pese a ello, no hay mayor participación directa de la nacion en el conflicto. Erwin Kraus no ve limitada  su un fructífera actividad de escalada, que se extenderia hasta la segunda mitad de la década de los 40. Una trayectoria que posteriormente le merecería ser reconocido como padre del montañismo Colombiano.

PRIMERA AL PAN DE AZÚCAR: 1938 o 1942?

Es comunmente aceptado que el Pico Pan de Azucar en la Sierra Nevada del Cocuy fue escalado por primera vez por Erwin Kraus y Antonio Lampl el 10 de Marzo de 1938, de acuerdo a la cronica publicada en la revista PAN, numero 22 del mismo año.

Ver la cronica “Excursion a la Sierra del Cocuy” revista PAN

Pero a proposito de este primer ascenso el mismo Kraus afirmo posteriormente en sus diarios que la verdadera cima fue alcanzada por primera vez 4 años despues, el 27 de Enero de 1942 durante su ascenso en compañia de Herbert Hublitz y Hein Drees. La siguiente es su curiosa nota:

“Me di cuenta sobre el Pan de Azucar que hace 4 años, nosotros es decir Lampl y yo solo llegamos al pico de al lado, a raiz del mal clima no pudimos determinar exactamente lo que veiamos. Es asi como en este año, 4 años mas tarde llevamos a cabo el primer ascenso al Pan de Azucar (1)”

De acuerdo a ello, la primera cima del Pico fue lograda en 1942.

Desarrollo mas probable de la conquista del Pan de Azúcar

Cabe anotar que para E. Kraus, las primeras cimas no revestían mayor relevancia:

“Y sobre los triunfos deportivos o alpinísticos, eso de los primeros ascensos es una cosa accidental. Si hubiera habido montañistas, ellos habrían escalado los nevados colombianos antes que yo. Y me tiene perfectamente sin cuidado. Yo no quiero establecer marcas, sino vivir la sensación de la montaña, la soledad, el silencio absoluto, observar los cambios de luz, las nubes, los soles, los atardeceres, las lunas…(1)”

La nota puede encontrarse en el interesantísimo documento “Paisajes de la Memoria”, de Lorena Kraus, nieta de Erwin Kraus y que incluye transcripciones e imagenes de los diarios de su abuelo, autenticas joyas para la historia del montañismo Colombiano.

FUENTES

(1) Kraus Elsin, Lorena. “Paisajes de la Memoria”. Universidad de los Andes, 2005.


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LA NOSTALGIA Y EL DESHIELO EN EL COCUY

Muchos sentimos nostalgia al observar las imagenes de pioneros de paredes de hielo de los glaciares de los picos Concavo y Portales en el mismo borde de la laguna Grande de la Sierra, en cuyas aguas flotaban modestos Icebergs, un espectaculo perdido en el tiempo, victima del calentamiento global.

Laguna Grande de la Sierra, 1938 (Foto: Kraus).

Pero aun queda algo en la sierra. A menor escala, pero suficiente para revivir con una pizca de imaginacion lo que solo los ojos de pioneros como Kraus y Cuenet tuvieron el privilegio de observar.

Lagunilla de deshielo, Cocuy (Foto: El Autor).

Oculta entre los recovecos orientales de la sierra, una pequeña laguna de deshielo hace preambulo al glaciar del pico cercano, de cuyas paredes de unos 20 m de altura, se desprenden de vez en cuando azules bloques de hielo, en un cuadro que inevitablemente nos transporta a los años 30.

Lagunilla de deshielo, Cocuy (Foto: El Autor).

Encontre este lugar mientras con mi cordada buscabamos una entrada practicable al glaciar de aquel pico, que deseabamos escalar. Su ubicacion es remota, alejada de las rutas normales del Cocuy y sin camino de acceso.

Lagunilla de deshielo, Cocuy (Foto: El Autor).

Debido a que esta inmersa en un entorno pristino y libre de intervencion, seria irresponsable indicar su ubicacion exacta, que queda reservada a quienes intenten ascender el pico -por ende montañistas- y que seguro se toparan con ella en el camino.

Lagunilla de deshielo, Cocuy (Foto: El Autor).




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